Cuando una lavadora, un frigorífico o un lavavajillas se estropea, la visita del técnico puede generar dudas sobre quién debe pagar la reparación. Si la avería está cubierta por la garantía legal, hay determinados gastos que no pueden cobrarse al consumidor.
Que un electrodoméstico esté en garantía no significa que cualquier avería deba repararse gratis. Sin embargo, cuando el problema se debe a un defecto del que responde el vendedor, la reparación debe realizarse sin coste para el comprador.
La legislación española establece qué gastos están incluidos y qué derechos tiene el consumidor si el servicio técnico intenta cobrarle por una intervención cubierta.
Qué gastos deben ser gratuitos durante la garantía
El artículo 118 de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios establece que las medidas necesarias para solucionar una falta de conformidad deben ser gratuitas.
Esto incluye los gastos necesarios para reparar el producto:
- Mano de obra: el trabajo del técnico para solucionar la avería.
- Piezas y materiales: los componentes necesarios para que el aparato vuelva a funcionar correctamente.
- Transporte y envío: cuando sea necesario trasladar el electrodoméstico al servicio técnico.
- Desplazamiento del técnico: si acudir al domicilio es necesario para efectuar una reparación cubierta por la garantía.
Por ejemplo, si una lavadora presenta un defecto de fabricación cubierto por la garantía, no corresponde al consumidor pagar por la pieza defectuosa ni por el trabajo necesario para sustituirla.
Cuándo pueden cobrarte por una reparación
La garantía legal no cubre cualquier daño que pueda sufrir un electrodoméstico.
Si el problema se debe a un golpe, un uso inadecuado u otra causa ajena a la responsabilidad del vendedor, la intervención puede quedar fuera de cobertura.
En estos casos, el servicio técnico puede cobrar por una reparación contratada, pero debe respetar las normas aplicables.
El Real Decreto 58/1988, que regula los servicios de reparación de aparatos de uso doméstico, reconoce el derecho a solicitar un presupuesto previo por escrito y establece condiciones para los gastos de desplazamiento.
En particular, no pueden cobrarse varias visitas de desplazamiento por un mismo servicio, aunque el técnico tenga que acudir al domicilio más de una vez.
Por eso, antes de aceptar un cargo, conviene comprobar si se trata de una avería cubierta por la garantía o de una reparación de pago.
Qué pasa si el electrodoméstico vuelve a estropearse
Los electrodomésticos nuevos comprados desde el 1 de enero de 2022 tienen, con carácter general, tres años de garantía legal desde su entrega, según el artículo 120 de la normativa de consumo.
Si el aparato se repara por un defecto cubierto y vuelve a presentar el mismo problema, el consumidor conserva los derechos previstos en la garantía legal.
Además, el tiempo durante el que el producto permanece en reparación tiene efectos sobre el cómputo de los plazos de garantía.
Hay que distinguir esta situación de una reparación pagada fuera de la garantía del producto. En ese caso, el servicio técnico debe ofrecer una garantía mínima de tres meses sobre la reparación realizada, conforme al Real Decreto 58/1988.
Cómo reclamar si te cobran un gasto indebido
Si el servicio técnico exige pagar por una reparación que consideras cubierta por la garantía, lo más recomendable es no aceptar el cargo sin pedir antes una explicación.
Conviene conservar la factura de compra, los justificantes de la intervención y cualquier comunicación con el establecimiento.
La reclamación debe dirigirse, en primer lugar, al vendedor, que es el responsable principal de la garantía legal frente al consumidor. Si el conflicto no se resuelve, se puede acudir a una oficina municipal de información al consumidor o al organismo de consumo de la comunidad autónoma.
En definitiva, si la avería está cubierta por la garantía legal, ni las piezas, ni la mano de obra, ni los gastos necesarios para realizar la reparación deben salir del bolsillo del consumidor.
